Ruth Núñez sobre Bea: el cambio físico no era necesario.

OTR/PRESS

‘Yo soy Bea’ ha cerrado una etapa después del cambio estético de su protagonista. Pronto Alvaro (Alejandro Tous) y la anteriormente conocida como “fea” (Ruth Núñez) se casarán e irán dejando de aparecer en la serie, que cederá terreno a una nueva protagonista: Be (Patricia Montero).

El pasado domingo, el cambio de ‘look’ congregó en ‘prime time’ a más de ocho millones de espectadores, un registro espectacular que puso un broche de oro.

Ruth Núñez hizo balance de la trayectoria de su personaje, que cambió por dentro antes de hacerlo por fuera.

“No era necesario un cambio físico, fue un regalo para los fans”, apuntó la actriz.

La entrega del cambio físico de Bea, el pasado domingo, superó en alrededor de 2 millones y medio a lo que consigue cada domingo la popular ‘Aída’. Con una media de 8. 226. 000 espectadores y un ‘share’ del 42, 1 por ciento, se convirtió también en la telenovela más vista de los últimos 10 años; sólo superada por ‘Rubí’, ‘Kassandra’ o ‘Abigail’, míticas producciones del género ofrecidas por La 1 en los años 90.

Aún siendo emitido en la franja de la tarde, ‘Yo soy Bea’ también ha sido el programa más visto del día en 60 ocasiones en sus más de dos años de vida, superando incluso a ofertas consolidadas de ‘prime time’. Hasta 149 de sus episodios han superado el 35% de cuota de pantalla y en diez ocasiones se ha rebasado la barrera de los 4 millones de espectadores, algo que ya quisieran muchas emisiones creadas para el horario de máxima audiencia para sí.

Una trayectoria impresionante que culminó en el episodio del domingo, con un seguimiento tal que pilló de sorpresa a la propia cadena y a los actores.

“No lo esperábamos”, dijo humildemente Ruth Núñez en una rueda de prensa celebrada en Madrid.

Alejandro Tous, por su parte, explicó en declaraciones a la prensa recogidas por Otr/press: “con todo el apoyo que tenemos a diario, imaginamos que podríamos tener bastante -audiencia-, pero esto ha sido mucho”. “Es una auténtica recompensa, después de haber trabajado duro”.

Paulatinamente, Bea y Alvaro irán apareciendo menos en la telenovela hasta desaparecer completamente. En este sentido, ambos actores coincidieron en que será una “despedida muy triste” porque se sienten “como una familia” con todo el equipo de rodaje.

En todo caso, Tous bromeó con que ha disminuido su volumen de texto en ‘Yo soy Bea’: “Lo que sí que está bien es no tener que aprendernos 30 páginas todos los días”.

La historia de Bea ha llegado a su fin y ahora dejarán paso a la de Be, una atractiva joven que experimentará un cambio a la inversa. Be ya es una chica segura de sí misma y guapa y lo que irá adquiriendo será una madurez y sensibilidad mayores. De esta forma, tomará el relevo de una historia que ha durado más de dos años con emisiones diarias.

En este sentido, Núñez aseguró que “los personajes no pesan, ni la historia tampoco”, sino que sencillamente “la historia de Bea y Alvaro ya está contada”.

Por su parte, Alejandro Tous indicó: “salimos nosotros y entra un elenco nuevo” que puede hacerlo “realmente bien”.

Por último, la actriz quiso dejar clara la moraleja de ‘Yo soy Bea’, para que el público no se quede con la idea de que es necesaria una buena imagen para lograr los objetivos. “El cambio -de Bea- se produce durante toda la serie, ganando en seguridad” y consigue “ser respetada, enamorar, hacer amigos. . . “. “El cambio físico es la gota que colma el vaso pero no era necesario. Es un regalo para el público”.

Fuente: abc.es

Ruth Núñez: “No puedo valorar el cambio de Bea. Quizás dentro de 50 años”

11.06.08   Nuria Labari – para telecinco.es

Detrás de la actriz más querida de la tele ha vivido, durante dos años, una mujer invisible para los medios de comunicación. El día después del gran cambio, telecinco.es se sienta, por fin, a charlar con Ruth Núñez.

Es menuda y frágil, como una chica de cristal. Es misteriosa. Se mueve despacio aunque siempre tiene prisa, pero consigue que sus gestos no delaten la agenda, la premura, el cansancio acumulado, las próximas cinco entrevistas pendientes, las ganas de que Bea sea feliz y coma perdices, para poder sentarse ella también a comer algo, aunque sea un sandwich. Siempre correcta y educada, habla bajito y arrastra las consonantes (casi como en la serie), sin embargo, es precisamente su voz la que mejor delata su estado de ánimo. Cuando un tema le toca, entonces suben los decibelios, se ajusta el timbre y se enciende la mirada de Ruth Nuñez.

Has vivido en un personaje durante dos años, con un guión que mantenía sus exigencias detrás de la pantalla también, convirtiendo tu físico en secreto de Estado. ¿Cómo se convive con eso?

Yo no he estado viviendo en mi personaje dos años. Yo he estado interpretando un personaje el rato que estaba en el plató, el resto del tiempo estudiaba el personaje y simplemente no tenía que salir en los medios para no desvelar el secreto final que es más que nada por guardar y mantener la magia.

Llegaste incluso a rechazar otros trabajos, como cuando no pudiste hacer “La gata sobre el tejado de Zinc” y tuviste que decir que no.

Sí, pero no es algo tan raro. En muchos contratos se firma exclusividad, cosa que de hecho yo no tenía. Simplemente, Bea no me dejaba las horas suficientes para hacer ninguna otra cosa, porque ser el protagonista de una serie diaria supone que todo tu tiempo está para eso.

¿Cuánto tiempo exigía de ti dar vida a Bea?

Son once horas de jornada, con dos horas de desplazamiento (una de ida y otra de vuelta) y luego cuando llegas a casa a estudiar. Grabamos cinco días a la semana y yo básicamente los viernes me leía el bloque nuevo, los sábados y domingos me estudiaba las secuencias de la semana y hacía el trabajo de las secuencias y luego cada día anterior por la noche me preparaba la secuencia del día siguiente porque claro, si te estudias 60 secuencias en un fin de semana pues no te acuerdas ya de cuál es la primera y cuál la última.

Es la máxima exigencia sostenida.

Sí, pero igual que todo lo que sea un protagonista en un diario.

¿Cómo fue para ti el salto de secundaria a protagonista total en el díario de más éxito de los últimos años?

Era mi primer papel protagonista en una serie. Para mí fue muy divertido porque a un actor le gusta que le den personajes, a un actor le gusta que le den el protagonista. Ha sido muy divertido, luego ha sido agotador, porque no estaba previsto que durara tanto.

¿Volverías a interpretar a un personaje que exigiera tanto de ti?

Dependería del proyecto.

Ahora sé que acaban de seducirte con uno muy interesante. ¿Me puedes contar algo de la nueva aventura que va a empezar?

Sí. De momento empezaremos a ensayar una vez que hayamos vuelto de vacaciones y tengamos un poco de puesta a punto. La dirige Will Keen y entre otros está Alejandro en el reparto. He leído ya el texto pero no voy a contar nada porque va a ser como el secreto de Bea, por dosis.

EL GRAN CAMBIO, SEGÚN RUTH

Rafael, el director de la serie, asegura que se iría contigo al fin del mundo y que supo que serías Bea nada más verte en el casting. ¿Tú lo tuviste igual de claro desde el principio, o dudaste?

Los que dudaron fueron los que me iban a contratar, que me hicieron muchas pruebas. Aproximadamente, empecé barajando unas tres secuencias y al final igual tenía unas seis secuencias de distintos momentos de Bea. Porque en un principio iba a haber Bea, un medio cambio y el cambio del todo, pero al final sólo ha habido un cambio. Y tuve que hacer pruebas yo, con otros actores, había que ver si funcionaba.

Jesús Vázquez, después de hacer un cameo en ‘Yo soy Bea’ juzgaba así la posible transformación:”Bea sólo necesita que le quiten el aparato de los dientes y las gafas, le cambien el pelo, le pongan tacones, le y le levanten el pecho con un wander bra. Sin ser explosiva, la chica que da vida a Ruth Nuñez es muy mona. ¿Tú cómo valoras el cambio de Bea ahora que lo hemos visto en pantalla?

Yo no puedo valorar el cambio de Bea. Igual dentro de 50 años.

¿En serio?

Por supuesto que no, por muchos motivos.

¿Por qué?

Por muchos motivos.

No los vas a contar.

No, no. No. Otra, otra pregunta. Esta no.

ALEJANDRO Y RUTH: LA QUÍMICA

Todo el equipo de Bea subraya tu profesional, pero desde luego el halago más llamativo es el de Alejandro Tous, que asegura que se decidió hacer la serie después de verte en el casting. Es muy curioso, porque precisamente tú has comentado que cuando te viste en el casting ya caracterizada de fea sentiste pena por los pobres candidatos masculinos. Y sin embargo, en cuanto te vio Alejandro, surgió un flechazo profesional entre los dos.

Sí, absolutamente. Para mí encontrar a Alejandro, tenerlo como compañero ha sido una maravilla. Ha sido un descubrimiento. Es un actor maravilloso y a mí me ha facilitado muchísimo el trabajo.

Y la química entre vosotros ha sido clave en el éxito de la serie.

El entendimiento de trabajo entre Alejandro y yo pues probablemente ha sido una clave de lo bien que ha ido la serie después.

Más allá del patito feo, Bea ha roto con la lógica de las series americanas del cisne que es aceptado sólo cuando es guapa. Bea se atreve a ir de fea por la vida y esto es en sí mismo revolucionario. ¿Tú crees que en este sentido Bea ha sido una heroína para muchas seguidoras en un momento en que la estética se está convirtiendo casi en una dictadura del físico?

A ver, es que yo creo que cada uno debe ir como mejor se sienta siempre y cuando no moleste con ello a nadie. Y ser feo o guapo es una cosa muy relativa. Lo malo es sentirse muy feo. O muy guapo.

Sí, pero el desprecio que se hace a los feos es más doloroso que el de los guapos guapísimos.

Sí, siempre, desde el colegio que se dice cuatro ojos y cosas de esas. Pero yo creo que es una primera impresión y que la gente se mete con esas cosas cuando no tiene otras armas para atacar a alguien. Después, la primera impresión no va a ninguna parte, una persona te convence por cómo es y por su trato y por su comportamiento.

¿Qué le dirías a esa chica que es el patito feo de su clase y que ve cada día al salir del cole ‘Yo soy Bea’?

Que disfrute, que haga lo que le apetezca, que siga su camino y que el tiempo pone las cosas en su sitio.

EL AMOR PARA RUTH NUÑEZ

¿Cómo juzgarías el amor de Bea por Álvaro?

El amor primero de Bea por Álvaro no era amor, era una idealización. El amor de después, una vez que se conocen, que han vivido juntos, es un amor grande y maravilloso.

¿Tú crees que ella elige bien, frente a Nacho o sus oportunidades profesionales?

Sí, sí, claro que elige bien. Si la historia es esa. Qué te vas a ir a Miami a escribir un blog que se acaban de inventar o te vas a quedar con el Don Álvaro que llevas dos años y medio persiguiéndole. Hombre, con Don Álvaro ¿no? Porque además está forrado, es el dueño de la empresa.

Y de qué tipo de hombre se enamoraría Ruth Núñez.

Del que me consiente, yo que sé.

¿Eres tan imaginativa y tiendes a idealizar tanto como Bea?

Bueno, esta pregunta la omitimos, directamente. Porque a nadie le interesa.

LO QUE NO SABÍAS…

¿Es verdad que te hubiera gustado interpretar a Escarlata O’Hara?

Me encanta Vivian Leigh y me encanta ese personaje, ¿qué me hubiera gustado hacerlo? No, me gusta verlo. Me encanta ver a Vivien Leigh interpretando a ese personaje, me parece de lo más bonito del mundo. Un personaje también fuerte de actriz es el de ‘La caída de los Dioses’. Hay muchos, ‘Qué fue de Baby Jane’, ‘Eva al desnudo’… Hay muchas cosas, hay grandes actrices que han dejado joyas.

¿Y un director para trabajar ahora?

Con los que me llamen y me ofrezcan algo bonito. Con el que voy a trabajar ahora, con Will Keen, la verdad es que se va a hacer realidad mi sueño.

A pesar de esta dedicación profesional, lo tuyo no fue vocacional. Tú no eras de esas niñas que quieren ser artistas.

Yo quería ser de todo. En tercero de BUP, teníamos teatro y me lo tomé más en serio que los demás y el profesor me acabó diciendo, pues si de verdad te gusta vete a clases de cuerpo, de voz, no sé qué. Y empecé a tomármelo en serio.

¿Crees que hay buenas escuelas de actores en España?

Creo que no hay buenas escuelas en España, pero no sé si es muy bueno que pongas eso. Creo que hay que leer mucho, que cuantas más disciplinas aprendas, mejor. E investigar. Si yo pudiera irme a estudiar fuera me iría a Dinarmarca, Egunio Barba al Odin Teatret.

¿Es cierto el rumor que corre por ahí de que has creado junto a Verónica Forqué la primera cuadra de mujeres del nuevo hipódromo de Madrid?

No la he creado yo, pero Verónica y yo estamos en la primera cuadra de mujeres del hipódromo y tenemos una yegua preciosa que corrió ayer por primera vez. A mí me gustan mucho los caballos. Las mujeres que estamos en esa cuadra, cada una somos de su madre y de su padre. Hay científicas, secretarias, actrices, profesoras. La mayoría de ellas saben mucho de caballos, han montado mucho o tienen sus propios caballos, yo no. Yo he montado algo, pero es simplemente queme gustan. La promotora fue Carla, que es dentista de caballos en el hipódromo. Y bueno, el hipódromo es un mundo cerrado muy masculino y hemos decidido sacar una cuadra femenina con una yegua, que se llama Cinderella.

¿Es verdad que has estudiado Filosofía?

Estaba en ello, pero si no le damos vueltas a eso, mejor.

Te gusta leer, admirar a Italo Calvino y sé que eres una lectora empedernida. ¿Qué lecturas tienes pendientes después de dos años con Bea?

Tengo un montón, ahora no podría decir de memoria, pero tengo como seis libros fácil no de interpretación y como diez de interpretación por leer.

¿Has sido tan disciplinada desde siempre?

No, desde que empecé a hacer algo que me gustaba, desde el instituto. En el colegio era horrible, no pegaba un palo al agua, no me gustaba ir al cole ni estudiar ni nada, hasta que no empiezas a estudiar algo que te gusta y te motiva, no cambias.

¿Fuiste un patito feo en el cole?

Todos nos hemos sentido en algún momento el patito feo.