Ruth Núñez en la obra Cangrejos de pared.

Obra completa en PDF

(1979) de Alfonso Vallejo

ARGUMENTO.

(Ruth interpretaba a Cynthia – aquí puedes leer sus escenas)

Sappo Koper es un vago desde siempre, que se casó con Norma solo porque tenía una zapatería y podría mantenerle. Se pasa la vida en bata y zapatillas. La pareja ha tenido un hijo, Bobby, y llevan veinticinco años viviendo pared con pared con los Hellman, en la casa de al lado. Olivia es una mujer rubia y delgada, que vive siempre a la última. Casada con Hugo Hellman, tienen dos hijos, Tom y Cynthia. Olivia es el objeto de la envidia de Norma, que es morena, bajita y regordeta. Cuando llegaron al vecindario, las dos parejas se llevaban muy bien, pero sus caminos se han ido separando.

A pesar de todo, los dos hijos varones son grandes amigos, los dos estudiantes de medicina. Bobby es inteligente, el primero siempre en la clase. Está buscando algo, no sabe el qué, pero está inmerso en ello. Tom, sin embargo, siempre es el último en todo, muy influenciable por su vecino, y sigue de cerca sus progresos en la búsqueda. Los dos comparten ideas, discusiones… La llegada de Cynthia para pasar el verano – que hace cinco años no regresa al hogar paterno – termina de completar el cuadro. Tom se alegra inmensamente de verla, y entre ella y Bobby enseguida se establece una conexión.

Las relaciones entre los personajes son muy particulares. Los dos matrimonios prácticamente no se comunican, y la relación con sus hijos es casi nula. Les quieren e intentan llegar hasta ellos, pero no saben cómo hacerlo. Las cosas empeoran cuando súbitamente Tom empieza a mostrar síntomas de una enfermedad que le lleva a ser ingresado en el hospital. Bobby, muy afectado, habla con el médico, quien le confiesa que un destino fatal espera a su vecino.

Este es el hilo conductor para sacar a la luz, como en la proverbial cañería que durante toda la obra escupe desechos a la cara de los protagonistas, un secreto guardado desde hace mucho tiempo. Mientras que los padres parecen sobreponerse a ello, esta información terminará de unir el destino de estos dos amigos y vecinos de una manera inesperada.

Una obra llena de símbolos y diálogos enrevesados, sobre todo por parte de los padres, que viven inmersos en su propio mundo mientras sus hijos buscan y encuentran el sentido de la vida, la piedra filosofal, llegando a conclusiones que posiblemente sus progenitores nunca alcancen.

Interpretado en : la Sala Montacargas en Julio del 2001. Compañía ‘la Torre Infiel’. Dir: José Pedro Carrión, actor con un larga trayectoria sobre los escenarios que cuenta en su haber con varios premios, como el Nacional de Teatro.

Sobre Alfonso Vallejo – Nacido en Santader en 1943. Estudió el bachillerato francés y español conjuntamente en el Liceo Francés de Madrid. En 1957, después de escuchar a un profesor, Mr. Bihoreau, leer en clase “Invitation au voyage” de Baudelaire, comprendió que aquello que le faltaba se encontraba ahí. Desde ese momento, su vida tiene una definición: escribir y crear, expresarse a través de la palabra, la acción y la pintura; conocer en qué consiste el hombre.

En su actividad académica y profesional, de 1961 a 1966 cursa la carrera de Medicina en la Universidad Complutense de Madrid y ejerciendo como médico ha trabajado en Francia, Inglaterra, Alemania, Bélgica y Dinamarca. Habla, lee y escribe los correspondientes idiomas (menos danés).

Si te interesa este autor, puedes leer una entrevista en ‘El País’ (noviembre del 2008)

Escenas de Ruth Núñez en Cangrejos de pared.

NOTA: Texto tomado de la obra original tal como la hemos encontrado en Internet.
Ruth Núñez: Cynthia Hellman.

Recuerda en algo a su madre (Olivia: alta, delgada, con cierta elegancia y distinción. Tiene un aire como ausente y marfileño) Rubia, espigada, de una gran belleza.

Escenario.

Dividido en cinco partes. En el proscenio, una supuesta calle que comunica el lateral derecho con el izquierdo. Detrás, la escena se halla dividida en cuatro partes y representa el vestíbulo principal y el jardín de dos casa gemelas, tipo chalet, una a la izquierda, la de los Koper, y otra a la derecha, la de los Hellman. Ambas se encuentran separadas por un tabique y ambos jardines por una minúscula valla con flores. Se trata de casas construidas casi en serie, idénticas, iguales en todo. La entrada a las mismas se realiza por una puerta lateral que no impide ver lo que sucede en el interior, y ambas comunican también con el interior mediante una puerta situada al fondo de la escena. En ambos jardines: dos pequeños estanques secos, con un caño central. Según el montaje la separación entre los cinco planos se podrá hacer con más o menos detalle, pero bastará con indicarlo con luces y rayas de separación.

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PARTE I

Escena I

(Por un lateral, mientras Hugo y Olivia se levantan para ir a buscar a su hija, llega una bellísima joven de cabellos rubios vestida de blanco. Tom empieza a girar la cabeza hacia ella. Planos de luz filtrándose a través de los árboles, como si de pronto el polvo y el viento los hubiera materializado. Cynthia se tira en los brazos de Tom. Dan una vuelta a cámara lenta, interminable. Bobby ha girado la cabeza hacia ella)

C: ¡Tom! ¡Adorado hermano!

T: ¡Cynthia!

(Cynthia repara en Bobby)

C: Tu debes ser Bobby… Has cambiado mucho… En cinco años.

(Silencio. Se miran)

B: Bienvenida seas… Oh tú, Iris, mensajera de los dioses… la del pie ligero… nieta de Océano y Tetis… hija de Taumante y Electra bienvenida seas al mundo de los vivos…

(Silencio. Cynthia ha quedado como hipnotizada. Hugo y Olivia Hellman han salido al jardín)

Hugo: ¡Cynthia!

Olivia: ¡Hija! ¿Cómo…?

(Silencio)

Tom: Cynthia, ¿te encuentras bien?

(Pone la mano delante de su cara. Ésta no pestañea, mirando a Bobby)
Escena II

Es de noche. Entra la luz de la luna en la casa de los Koper. Se escucha una música de violín. Una voz al fondo, Bobby Koper, sentado inmóvil en una silla. Destaca el aspecto de su cara, huesuda, como febril. Y al mismo tiempo su impasibilidad. No pestañea prácticamente. Se abre la puerta del fondo de los Hellman. Aparece Cynthia Hellman con un pequeño camisón. Se sienta. Se nota que no puede dormir. Bobby ha girado el cuello hacia el lado del tabique de separación de ambas casas. Baja el volumen de la música. Cynthia se ha ido acercando hacia el tabique, ha pegado el oído. También Boby. Se encuentran frente a frente, pero separados por el tabique. Permanecen así. Música leve al fondo. Se va haciendo de día. Suena el mar en las proximidades con un sonido lento y tranquilizador. La puerta de fondo de los Koper se abre sigilosamente y aparece la cabeza de Norma, con rulos, pintada, misteriosa. Entra de puntillas en el cuarto, se va acercando a Bobby.

Norma (de golpe) ¿Qué haces?

Boby (Con un sobresalto) Nada

Norma: ¿Nada?

(Cynthia ha oído voces y ha vuelto a entrar al interior de la casa)

Norma: ¿Besando la pared?

(…)

(Tom se vuelve hacia el público. Pequeñas contracciones epilépticas en mandíbula inferior y ojos. Suda abundantemente. Parece que no le han escuchado. Ha salido Cynthia a la puerta. Ella sí le escucha)

C: ¿Qué dices Tom?

T: Se dio con un hacha en el brazo… la salía sangre a raudales… está muy grave… me dijo que no lo contara, pero está sufriendo mucho.

(Vuelve Olivia, radiante. Parece que no ve a nadie)

O: Estoy tan feliz… Me habían puesto las lentillas al revés. Ahora ya veo perfectamente. Os haré el desayuno (Se dirige al proscenio)

H: ¡Quieta! ¡Que te matas!

O: No, si voy a pedir un cigarrillo

(Coge un pitillo de un espectador)

T: Y por las noches gritaba desde su cama… Y los gritos le caían por dentro… Y decía que su alma había vagado por la historia, saltado al espacio y vuelto a caer en él… Y mientras lo decía, le salía sangre a raudales… sangre de los Koper recorriendo las profundidades de la tierra… resucitando en él… ¡Cynthia!… ¡Hermana!

(Da unos pasos automáticos. Se acentúan los guiños. Estira el cuello, levanta los ojos espasmódicamente, se le empieza a contraer rítmicamente el pulgar derecho, se empieza a poner rígido. Alguien chilla. Empieza a brotar agua rojiza de la cañería de los Hellman, a borbotones y a raudales. Todo el cuerpo de Tom se agita por violentas convulsiones. Saca la lengua, se la muerde. Empieza a echar espuma por la boca. Se orina. Le va cambiando el color de la cara con las convulsiones. Cae al suelo inconsciente, convulsionando. Y concluye su primera crisis epiléptica).
Escena III

Hugo sentado en casa de los Herman, fumando. Lleva la madera y el serrucho con el que Tom tocaba el violín. Olivia se está vistiendo. Lleva un pequeño bikini tipo tanga. Tiene el teléfono apoyado sobre el hombro. Norma, en la casa de al lado, toma nota de todo lo que dice Olivia, mirando por el agujero. Boby en el jardín de los Koper, sentado, mirando al caño del estanque. Cynthia ha salido de la casa de los Herman y le está mirando, medio escondida, desde un lateral.

(…)

(Boby empieza a levantar la cabeza hacia Cynthia, a cámara lenta. Cynthia va hacia la hamaca que ocupaba Tom al principio en el jardín de los Herman)

(…)

C: Hola…

B: Hola…

(Se miran inmóviles)

(…)

B: Hola…

C: Hola… Boby…

(…)

B: Tom me ha hablado mucho de ti en los últimos años…

C: Tienes una extraña forma de mirar…

B: ¿Sabias que se intentó suicidar?

C: ¿Tom?

B: Con un hacha. Se quiso cortar el brazo izquierdo en un ataque de locura. (Pausa) Últimamente su salud me preocupaba… No quise decíroslo para no alarmaros, pero intentó contarse el brazo con un hacha… Le pregunté por qué lo había hecho… Y me dijo que había seres nacidos para el dolor… que habían nacido, sí, pero muy cerca de la muerte… nacidos casi solo para morir… que habían nacido mal… como una explosión del pasado hecha viva en ellos. (Pausa) Le tienes que ayudar, oh, tú, Iris, mensajera de los dioses, la de pie ligero… está muy solo… está sufriendo mucho…

(Silencio)

C: ¿Me dejas ver tu brazo izquierdo?

(Silencio)

B: También me habló de tus ojos… y de tu voz… me dijo que todo oscila entre la luz y la oscuridad… las estrellas se mueven, me dijo, se mueven los planetas y el universo… pero yo no , me dijo… Mi espíritu permanece inmóvil, fijo en el tiempo… Hemos nacido de atrás, y hacia atrás vamos… Vamos a dejar pasar el tiempo Boby. Pero no un poco, sino mucho… ¡Mucho! Hasta que de la vuelta y vuelva a ser lo que ha sido… (Pausa) Te quiere mucho, Cynthia… mucho.

(Silencio)

C: Me das miedo Boby… Me atraes y me das miedo… Siento… como una fuerza incontenible que me atrae hacia ti, y al mismo tiempo una extraña repulsión… Y eso me pasa cuando… me estoy enamorando.

B: Yo… en cambio por ti… Yo… yo… yo… cuando te siento acercarte a mi… yo… yo… pienso que nuestras almas han estado vagando durante siglos por diferentes cuerpos, lejanas y extrañas… quizás desde la Edad Media, ¡quizás desde que Taronty fuera condenado a recorrer las profundidades de la tierra hasta que su cuerpo quedara reducido a simples moléculas originales…!

C: ¿De quién hablas? ¡Quién es Taronty!

B: ¡El que pretendió desentrañar los misterios del Ser, descubrir la unidad radical de todo lo vivo!… Y cuando lo hubo hallado, su alma fue condenada al dolor eterno… a vagar por la tierra, encadenada a sus enlaces, formando materia orgánica con el carbono de su cuerpo.

C: ¡Boby! ¿De qué hablas? ¿Quién es Taronty?

B: ¡Yo! ¿Ves?

(Le enseña un profundo corte en el brazo)

Como él.

C (se levanta) ¿Qué…? ¡Boby! ¿Quién…?

(Boby le toca la cara, suave)

B: ¡Yo! ¿Y sabes por qué?… ¡Soy su descendiente! ¡En línea directa!

C: Perdóname… me estoy… ¡poniendo enferma!… ¡Boby! (Retira la cara)

B: ¡Y como él, he venido a buscar el sentido… la clave… y el último significado de la palabra amar!… A eso he venido… ¡A poner de nuevo mi carne en los dientes del tiempo!… A ser tú… ¡A buscarte! ¡A ser tú que es ser yo…! ¡A esperar contigo que dé la vuelta el tiempo!

(Boby ha quedado como electrizado. Se ha acentuado su palidez habitual. Nuevos ruidos dentro de la cañería. Salida de humo y cenizas con un chirrido metálico. Respingo de Cynthia, que recula)

Cynthia…

(Cynthia sale por un lateral)

Cynthia…

(Boby se tapa los oídos y chilla con todas sus fuerzas. Olivia y Hugo no parecen oírle)

PARTE II

Escena I

Hugo sentado en el interior de la casa de los Hellman, demacrado, fumando. El serrucho y el trozo de madera sobre una silla cerca de Olivia a su lado. Cynthia está poniendo la mesa para el desayuno, pero distraída, como ausente. Comete varios errores en sus idas y venidas a la cocina. Pone alguna taza encima del aparador, deja el pan tostado encima de una silla. Incluso sale al jardín y deja el café olvidado fuera.

O: Cynthia… ¿hiciste tus dos horas de caballo?

C: No mamá, solo una hora y treinta y cinco minutos… pero de burro, porque el caballo estaba con gripe.

O: te faltan veinticinco minutos hija… no lo olvides.

C: las de burro valen doble… mamá.

O: Ah (Pausa) No te olvides de la equitación, hija. Es muy buena para la pelvis.

C: Hay cosas mejores.

O: ¿Perdón?

C: Nada. Me faltan veinticinco minutos, lo sé. (Se sienta, ausente. Coge la servilleta, distraída; empieza a untar mantequilla, como si fuera una tostada. La muerde, arranca un trozo con potente esfuerzo. Mastica. Vierte café, pero no en la taza, sino en el plato. Lo bebe en el plato).

O: ¿Y no crees que te convendría buscar un caballo sin gripe? Hacer un poco de caballo es muy bueno para la pelvis…

C: Ya lo creo. (Unta el periódico con mantequilla, como ausente, se lo come)

O (a Hugo) Te has cortado el brazo.

H: Sí… haciendo un poco de violín.

O: No sabía que supieras tocar el violín, querido.

H: Ni yo.

O: Si lo hubiera sabido antes, hubieras podido darme una serenata.

(Silencio)

H: Ya lo creo.

(Silencio)

O: Hija, nos vamos a quedar sin leer la prensa.

C (con terrible bocado) ¿De qué prensa hablas mamá? (Mastica papel)

(…)

(Cynthia ha cogido el mantel, siempre ausente, le ha pegado un bocado. Mastica, ausente…)

H: Que aproveche, hija…

Cynthia (con un suspiro) Gracias, papá… A ver si hago ganas de comer… Estoy tan desganada…

H: ¿Estás preocupado por algo hija?

C: No… (Suspiro)

H: ¿Por qué no juegas un poco con Richard? Verás cómo te salen los colores… (Sigue mirando fotos antiguas) ¿Te gusta… Boby?

O: ¡Hugo!

H: Bueno… no es mas que una pregunta…

C: ¿Para qué preguntas eso…?

H: ¿Tomas la pastilla?

O: ¡Hugo! ¡Esto es intolerable!

H: Tienes que tomarla, hija… la pastilla es una cosa importante en la vida del ser humano… aunque parezca que no sirve para nada, siempre deja vitaminas.

C (Comiéndose el resto del mantel con mantequilla) ¿Tú crees…? ¿Y si me da una trombosis cerebral y se me hincha la cabeza?

H: ¡Mejor será que se te hinche la cabeza y no la tripa!

O: ¡Hugo!… Te encuentro muy raro… ¿Qué mosca te ha picado?

(…)

(Cynthia, siempre ausente, se limpia la boca llena de mantequilla con la manga del traje de Hugo)

C: Parece que todo va a suceder, pero no sucede nada. Explosiones suceden a explosiones… enlaces suceden a enlaces… Los prados se vuelven anchos y las laderas tortuosas… Lo grande se transforma en pequeño. Cambian los colores de las cosas.

(Hugo y Olivia se miran, extrañados)

O: ¿Te ha sentado bien el desayuno, niña?

Cintia (seca) Mal. Me parece que me he comido un oso.

(Silencio)

O: Ah…

C: ¿Y Tom?

O: ¿Tom…?

H: ¿Por qué preguntas eso?

C: ¿Cuándo le darán el alta?

H: No sé… ¿por qué?

C: Ayer fui a verle… le encontré pálido… extraño… Le pregunté… ¿Te sucede algo, Tom? Y me dijo… no me sucede nada. Nunca sucede nada. Parece que no sucede nada y pasa todo, no pasando nada. Crece la materia. Se diferencia y complica. Después se transforma hasta sus formas más elementales. Es un extraño proceso de muerte y crecimiento… te quiero hermana mía… no he querido nunca a nadie como a ti… Me extrañaron esas palabras en su boca. Qué curioso. (Pausa) Y vi un insecto negro colgado de sus hombros… Y le quise coger la cabeza y no pude resistir el peso. Sentí que su cuerpo se hundía. (Pausa) Su cabeza era enorme, difícil de controlar.

(Se empieza a oír un potente chorro de orín cayendo sobre el agua de la taza de los Koper. Cynthia vuelve la cabeza. Al poco sale Boby)

Y le vi con un palo negro recorriendo los confines de la tierra, haciendo saltar las estrellas, las más negras y ocultas de todo el firmamento, las que estaban podridas y enfermas… y él, mientras… con un enorme destornillador iba aflojando las articulaciones de mis palabras, rompiéndolas en silabas y letras… en sonidos guturales. Iba soltando los cromosomas, despertando los enlaces enzimáticos… (Pausa) Te quiero hermana mía… no he querido a nadie como a ti.

(Boby se ha acercado al tabique, tenso. Se ha pegado contra él)

Las formas superiores de vida se implican en las inferiores… hermana mía… las estrellas se mueven, se mueven los planetas… ¡Pero yo no!… Yo espero… ¡Que se haga más tarde!… Diferentes realidades sucediendo al mismo tiempo… me dijo… con diferentes velocidades pero con puntos de referencia… todo ha ocurrido y todavía no ha pasado… acércate hermana mía… échame el aliento. Acércate… háblame a la cara por favor.

(Silencio)

H: ¿Qué te parece si dejas el subcampeonato de peonza y vamos a ver a Tom?

O: No puedo… iré después… no puedo… soy imprescindible… me esta esperando Richard para q le líe la peonza… Si no, no gana. Y él tiene que ganar. Es vedette de la peonza.

(Boby ha vuelto a poner la misma música. Cynthia va volviendo el cuello lentamente hacia el tabique)

(…)

Cynthia (imitando el sonido de una vieja bocina) ¡Juuuummm! ¡Juuummmm!

B: ¡Juuumm! ¡Jum!

(Ambos se pegan a la pared, con los brazos abiertos, frente a frente)

H: ¡Necesito… necesito recapitular! ¡Necesito…!

(En ese momento, un autentico terremoto en la casa de al lado, con levantamiento de polvo, movimiento de lámparas y resquebrajamientos múltiples en las paredes por cause del intenso triqui-traca. Cae polvo del techo)

Norma (en el interior) ¡Rusia, Chorusia, Borusia! ¡Ayyy…!

Hugo vuelve a sacar el martillo, va a dar en la pared. Se fija en Cynthia, ausente)

H: ¿Y tú qué haces ahí?

C: Hace tanto calor… Y la pared está tan fresquita…

(Golpe de Hugo en la pared, pero a la altura de la cabeza de Boby, que sale despedido hacia atrás)

H: ¡Tú toma la pastilla y déjate de paredes fresquitas!

C: ¡Papá…!

H: ¡Nada! ¡Y para q lo sepas: empiezo a encontrar tu actitud sospechosa!

O: ¡Hugo!

H: ¡Silencio! ¡Como me líe a dar martillazos, no va a quedar títere con cabeza en esta jodia casa!

C: ¡Papá!

O: ¡Hugo! ¡Como digas palabrotas se lo voy a decir a Richard! ¡Cochino!

(Se empiezan a oír golpes en el interior de la casa de los Koper. Gemidos de Norma)

H: ¡Eso es lo que debía hacer yo contigo! ¡Si la primera vez que hubieses participado en un subcampeonato te hubiese abierto la cabeza, no le liarías ahora la peonza a nadie!

C: ¡Papá!

O: ¡Richard!… Digo… ¡Hugo!

(…)

(Se introduce en el interior. Hugo se queda mirando a Olivia. Le da una bofetada)

C: ¡Papá!

H: ¡¡Para que lo sepas! ¡Y se ha acabado la peonza!… ¡Para que lo sepas!

O: ¿Sí, eh?

(Le devuelve la bofetada, haciendo a Hugo caer sobre la silla)

C: ¡Mamá!

O: ¡Pero bueno! Mi deporte favorito… y me lo van a suprimir así por las buenas… ¡Lo único que me hace soportar esta asquerosa vida y me lo van a quitar!… Yo que he renunciado a los honores y a las fiestas de sociedad… a las grandezas y dignidades de mi alcurnia por casarme contigo… ¡y me quieres impedir jugar a la peonza!… ¡Nunca! ¡Prefiero la muerte!… ¡La peonza me mantiene viva…! ¡Y o mucho me engaño o esta vez pasaremos a la final! (Empieza a llorar)

C: Mamá, no llores… él no… no ha querido ofenderte…

O: ¡No lloro por él! Lloro por lo tarde que voy a llegar al campeonato. Ahora que lo teníamos en nuestras manos…

(Sale. Pero cuando está en la puerta, Hugo la llama)

H: Olivia…

O: ¿Qué quieres ahora monstruo? (llorando) Pegar a una mujer…

H: Dime una cosa, ¿de qué murió tu padre?

(Boby se ha vuelto a acercar a la pared. Cynthia ha vuelto el cuello. Da unos cuantos golpes en la pared, bajo. Cynthia se dirige hacia la puerta, ausente, cruza el jardín, entra en la casa de los Koper, le mira desde ahí)

(…)

(Olivia sale airada, gimoteando. Boby ha salido al jardín, se ha quedado mirando a Cynthia. Ha salido al jardín. Se miran)

B: ¿Vienes? Te invito a dar un paseo por la playa… ¿Aceptas?

C: Sí… Tengo que pedirte perdón… Ayer… Me estoy enamorando de ti.

B: Vamos.

C: Y cuando me estoy enamorando… no pienso mas que en llorar y joder.
Escena II

Seppo mirando por la ventana, de espaldas a Norma. Está bebiendo café, pero a cámara lenta, casi inmóvil. Boby en el jardín de los Koper, sentado en el suelo, al lado del caño. Esta más pálido y su mirada tiene un brillo especial, febril. Mira fijamente a Tom, que se encuentra en el jardín de los Hellman, con el pelo pelado al cero y varias heridas en la cabeza, producidas al caer al suelo durante la crisis epiléptica. Presenta algún movimiento involuntario de la cara, como muecas finas, características de la Corea de Huntington. Más delgado. Hugo, Olivia y Cynthia sentados en casa de los Hellman. Se oye una música de fondo en una radio. Todos durante la escena con movimientos lentos. Mar.

O: Y le pregunté qué era lo que más le gustaría ahora que estaba curado y me dijo que tener una pequeña aventura… Tampoco una aventura sensacional, sino que le pasase algo… Aunque solo fuera que le atracasen en la calle… A todo el mundo le ha pasado alguna vez algo… A mi, no, me dijo… ¡No me he roto ni un maldito brazo! Voy por la calle, me dijo, y veo a la gente con esas escayolas, tan bonitas, firmadas por los amigos…tan blancas, tan llamativas…Si por lo menos me partiese una muñeca mamá… me afeito y a veces me corto a propósito para ponerme un buen esparadrapo… ¿Crees que la gente me mira? ¡Ni caso! (Traga saliva) ¡Que me he cortado, oiga! ¡Que me he cortado afeitándome! ¡Ni caso! Que yo me corte la cara les tiene sin cuidado… Parece, me dijo, q ue la única aventura definitiva de mi vida, fuese la de mi muerte…

(Gemido hondo. Cynthia le pone una mano en el hombro)

C: Está nervioso. Está… Está… está nervioso… es lógico… después del hospital…

O: A ese chico le pasa algo… Le encuentro… Dios mío…

(…)

(Silencio. Sigue sonando la música en la radio. Mar)

O: El otro día en el hospital… habían puesto una pecera encima de su mesilla, con unos minúsculos peces de colores… Había metido el anzuelo dentro y cuando le pregunté qué hacia, me respondió que estaba hablando con ellos.

C: Los peces son un regalo del enfermo que se encuentra en la cama de al lado… Creo que le dijo que los cuidase porque él no iba a poder.

O: Lo sé… Se le dio el alta ayer. Era un hombre muy ajetreado. No iba a poder cuidarlos… parece ser. (Cierra los ojos con fuerza)

(…)

(Silencio)

H: ¿Y tú cómo entraste aquí? Es la foto de una de las primeras fiestas.

O: Tenía la llave… Tú te quedaste a dormir en casa de ellos. No podías ni levantarte… Habías bebido demasiado. (Mira la foto)

H: Pero no habíamos hecho una copia… Hace veinticinco años no se hacía.

O: Entraría por la ventana… Sí, eso fue… Lo recuerdo bien. Claro.

C: ¿De qué habláis?

(Silencio)

H: Hay una foto donde, con la luz del flash, se ilumina el pasillo… La puerta estaba entreabierta. Y se ve tu perfil. Debes ser tú.

O: Cómo voy a saberlo, hace tanto tiempo…

H: ¿Y en la casa cómo entraste?

O: Ya te lo he dicho, creo que por la ventana.

(Silencio)

C: ¿Me queréis decir de qué estáis hablando?

(Silencio)

(…)

C: Yo fui a verle con Boby…

O: ¿Con Boby?

H: ¿Con Boby?

C: No se por qué lo hizo pero le rompió la pecera con el puño. Cayó el agua por el cuarto y los peces cayeron asfixiados, entre terribles convulsiones en el suelo. Había en la cama de al lado un enfermo con un cáncer de hueso. Y ante mi estupor, antes de que murieran, Boby los fue cogiendo uno a uno y los iba metiendo en la boca, masticándolos con sus últimas agonías… Le pregunte por qué lo hacia… Para evitarles el sufrimiento… En la naturaleza, lo que no tiene función desaparece Cynthia; lo peor de la muerte ha sido siempre la agonía… (Pausa) Tenía la boca llena de sangre. Tom le miraba aterrado… Y entonces… el enfermo de la cama de al lado abrió la ventana y saltó… Quedó estrellado contra el suelo en una posición sin gracia ninguna… Y por la boca le salía algo así como el corazón.

(Silencio)

No pude mirarle a la cara más… estaba pálido, con la boca llena de sangre. Y el hígado de uno de los peces le asomaba entre los labios. (Pausa) Entonces… tuve la impresión de que… no sé… Salí corriendo por las escaleras abajo. Gritando. No podía mirarle a la cara… ¡Y sin embargo…! Sin embargo…

(Silencio)

(…)
Escena III

(Sale Boby al jardín. Sale Cynthia. Se le queda mirando. Aparece el tipo con un violín, se sienta, empieza a tocar)

(…)

B: Adiós…

(Le tiende la mano a Cynthia en silencio)

C: Adiós Boby… Hasta pronto…

T: Adiós… Cynthia…

C: Adiós adorado hermano… Adiós Tom…

(Le abraza. Tom la coge en alto, como al principio. Casi la misma luz, los mismos planos y distancias, girando alrededor de Tom. Después Cynthia se queda mirando a Boby. Le abraza. La coge en alto y Cynthia gira a su alrededor)

B: Adiós, Iris, mensajera de los dioses… la del pie ligero… Yo soy un Yang, pero soy también un Yin que ya he encontrado. Soy tú… y tú eres yo. Somos uno y casi ninguno, pero más que dos… Tú has pasado a mí y yo he pasado a ti, como un principio que es también fin.

C: Hasta pronto Boby… Me da tanta pena que te vayas…

(Le abraza)

B: Hasta pronto…

C: ¿Vendrás a verme algún día? Prométemelo… Y trae a Tom… Venid…

B: Seguro. Iremos, juntos. ¿Verdad Tom? Venceremos al vértigo e iremos.

T: Seguro. Iremos… Seguro…

(Le acaricia la cara a su hermana.

Silencio)

B: Vamos…

(…)

T: Estoy… cansado… Boby…Volver a la universidad no me hace ninguna gracia… (Tiene dificultad para encontrar las palabras) Yo… yo…

B: ¿Verdad? (Se vuelve hacia Cynthia) ¿Verdad que no hace ninguna gracia?… ¿Verdad que no?

(Silencio)

(…)

(Seppo arruga la cara, conteniendo las lágrimas. Boby y Tom se vuelven, dicen adiós con las manos, ya casi desde un lateral. Sus padres y Cynthia les dicen adiós entre pañuelos, lágrimas y mocos)
FIN